Comarca

Los recortes que se están llevando a cabo en todas las administraciones están afectando a las más vulnerables,  especialmente a las que no tienen bien definida su entidad e incluso no están reconocidas como tales, como es el caso de las mancomunidades. La del Guadajoz vive un momento muy delicado debido a la falta de financiación, porque funciona gracias a programas y subvenciones que aprueban otras administraciones, principalmente la Junta de Andalucía y la Diputación provincial y de las cuotas que aportan cada ayuntamiento en función al número de habitantes.

El principal problema es que los propios ayuntamientos, dentro de sus mismos recortes, no aportan sus correspondientes participaciones. Sólo está al día el de Espejo y hay algunos que deben hasta dos y tres anualidades. No es un buen momento tampoco para los Ayuntamientos, que suelen priorizar la gestión de sus propios consistorios.

“Los Ayuntamientos están pasando por una de las etapas más complicadas desde su democratización. Los presupuestos municipales apenas cubren el gasto corriente y existen verdaderos problemas de liquidez”, explica el presidente de la Mancomunidad y alcalde de Castro del Río, José Antonio García Recio, quien, sin embargo, asegura que no se renuncia al modelo mancomunado, “nadie renuncia a la idea de que el trabajo compartido se convierte en una formula de afrontar los retos que la sociedad actual demanda”.

Mantiene que, a pesar del momento que se vive, desde la Mancomunidad “seguimos al mismo nivel de compromiso y de ayuda hacia los ayuntamientos que venimos desarrollando en los últimos años” y en este sentido apunta que “si bien es cierto que son menos los recursos que nos llegan de otras administraciones, el trabajo coordinado y en colaboración de los municipios que integran la Mancomunidad garantiza la consecución de objetivos para todo el territorio y lógicamente contribuyen a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos de la comarca”. Va más allá y asegura: “ahora más que nunca se ejecutan los proyectos por y para los pueblos de nuestra comarca”.

Con respecto al futuro de la entidad supramunicipal, el actual presidente, indica que al igual que otras instituciones “debemos ser responsables y buscar un modelo sostenible, que cubra las necesidades de los ciudadanos y dé apoyo a los ayuntamientos”.

 Por su parte, el vicepresidente y alcalde espejeño, Francisco Antonio Medina, apela a la responsabilidad de los ayuntamientos para que revitalicen el compromiso adquirido hace quince años por este ente supramunicipal. Pero además indica que la junta de Gobierno deberá plantearse si mantener los servicios que actualmente presta, adaptarse a las nuevas circunstancias y prestar los imprescindibles. Y es que, de momento, han podido pagar los sueldos de la decena de personas que están trabajando, pero sin subvenciones y aportaciones de otras administraciones no saben hasta cuándo podrán hacerlo.

Más información en la edición escrita de Cancionero, pertenciente al mes de junio.