Reportaje

El 6 de julio se cumplirán quince años de la desaparición del Museo Arqueológico Nacional de Madrid del Crismón de Baena. Un robo un tanto extraño e incomprensible, puesto que, supuestamente, era el mejor lugar donde podía estar una de las piezas más importantes del patrimonio histórico de la localidad, dado que se trata de una pieza única. Es quizás, por el hecho de ser única, por lo que era deseada por los coleccionistas y especuladores del arte.

Aún no se sabe nada de esta cruz de época visigoda, según las fuentes de la Brigada de Patrimonio de la Policía Nacional consultadas por Cancionero. La buena noticia es que no se ha dado carpetazo a este caso. Sigue la búsqueda, según aseguran dichas fuentes, pero no ha habido ni hay ninguna pista. Tan sólo hay que esperar a algún golpe de suerte y hallarla en alguna de las operaciones como la puesta en marcha en el mes de abril en varios pueblos de la provincia, entre ellos Castro del Río y Baena.

Algunos de los baenenses que fueron a verla a ese Museo ya sospechaban que algo de esto pudiera suceder, puesto que les parecía que contaba con pocas medidas de seguridad.

Más información en la edición escrita del número de mayo de Cancionero.