Reportaje

Alejadas del siempre impertinente ruido del tráfico, del muy conocido estrés laboral y de todo tipo de circunstancias que rodean a la vida en la ciudad, Andalucía en general y Córdoba en particular, ha ido confeccionando una extensa red de alojamientos rurales que buscan ser la alternativa a los ya tradicionales paseos marítimos y playas plagadas de sombrillas. Y es que desde hace una década, el turismo rural ha experimentado un veritiginoso incremento que se ha visto beneficiado por los continuos cambios en los gustos y apetencias del sector turístico español.

 

Concretamente, ha sido la Mancomunidad de la Subbética y en menor medida la del Guadajoz, integradas por pueblos como Luque, Priego de Córdoba, Zuheros o Baena, las que han tomado el timón de esta una nueva forma de disfrutar del período estival en la provincia. Un nuevo estilo que, tal y como afirma el presidente del Centro de Iniciativas Turísticas, Salvador Ábalos, "resulta incluso más económico que el turismo de sol y playa, aunque éste también ha bajado bastante sus precios".

 

Los Castillarejos en Luque, Hacienda Minerva en Zuheros, la Casa Rural Alameda del Bailón en Baena o Casa Baños de la Villa en Priego de Córdoba son algunas de las joyas de este nuevo turismo que "aunque tiene su temporada alta en otoño y primavera, cada vez es más demandada en el período veraniego, siempre, eso sí, que tenga piscina", asegura Salvador Ábalos.

 

Gracias al desarrollo de esta otra forma de turismo, muchos hosteleros han invertido en la posibilidad de convertir viejas edificaciones, con un siglo entre sus muros, en auténticos alojamientos rurales en pleno medio natural. "Pese a esta tendencia, en Córdoba sigue predominando, con casi un 70%, los particulares que se convierten en gerentes de sus propias viviendas para ponerlas a disposición íntegra del viajero", confirma Francisco Linares, vicepresidente de alojamientos rurales.

 

A esta enorme difusión de los alojamientos rurales ha contribuido de forma notable la puesta en marcha de servicios de contratación a través de Internet. La red de redes ha sido el eslabón fundamental para que turistas de todos los rincones puedan conocer estas casas que en muchas ocasiones no están en el Registro de Turismo Andaluz (R.T.A) y actúan de forma improcedente. "En la actualidad hay, entre fincas-hoteles y casas rurales de particulares, unos 500 alojamientos rurales en Córdoba aunque existen muchos particulares que actúan de forma ilegal ya que se publicitan en Internet y buscan clientes sin estar en este registro. Ésta es nuestra cruz desde hace mucho tiempo", concluye Salvador Ábalos.

Más información en la edición escrita de Cancionero, correspondiente al mes de julio.