“Lo malo de la Gala del Olivar sería que no existiera”, dijo a Cancionero José Manuel Bajo, secretario de la Denominación de Origen Baena sobre el evento organizado por el Ayuntamiento y en el que colabora el marco regulador.
Bajo señaló, sobre el poco público que respondió este año a la llamada en el Liceo, que “hay falta de interés o de atractivo al público y tenemos que mejorarla en algo. ¿Pero cómo llenar el teatro? No lo sé”, dijo el secretario, aunque aseveró que sería “triste que para ello tuviera que venir un artista”.
En otro orden de cosas, desde la Denominación de Origen se sigue insistiendo en la necesidad de que una futura ley agrícola incorpore sugerencias y aspectos planteados por los marcos. Críticas que José Manuel Bajo extendió a los políticos que en la Junta y el Parlamento “no nos hicieron caso”• y también hacia Madrid. “El  Ministerio de Agricultura tiene una visión feudal de la agroalimentación, del siglo XIII y XIV. Y la Consejería de Agricultura también. Están preocupados por la cantidad más que por la calidad”, aseguró Bajo, quien remachó el argumento manifestando a Cancionero que la calidad es un elemento de competitividad del olivar.
Desde el marco pionero en certificar aceites en Andalucía y España estos últimos meses se ha seguido promocionando la calidad, pensando más en “mejorar la capacidad de comunicación”, de contar lo que se hace y lo que es el virgen extra. Y hacerlo en entornos y mercados cercanos.
Una de las cuestiones de las que se habla con más tranquilidad en la D.O. Baena es de la Xylella Fastidiosa: “Un estudio de la Universidad de Córdoba indica que la población de insectos que pueden trasladarla a los olivares de esta zona, es muy pobre aquí”, añadió Bajo.
Todo en plena campaña 2018-2019 de recogida de la aceituna que desde el Consejo se califica de “rara, tardía en maduración, baja en rendimientos y de aceites complejos como nunca”.